Este pasado fín de semana he estado en Sástago, cerca de Escatrón en la provincia de Zaragoza, lugar conocido también como mar de Aragón debido a los meandros que hace el río Ebro.
Me ha embelesado el paisaje, el Ebro y su entorno, el Monasterio de Rueda… Maravilloso.
Por la mañana temprano de vuelta a casa, un domingo, mientras circulaba por la carretera que va a Fuendetodos pueblo natal de Goya, y que desemboca en Belchite, vi, ¡oh que maravilla!, un rebaño de ovejas bastante grande.
Paré junto a la carretera viendo como se movían asustadas por el ruido de mi BMW R 45, fue un “momentico” especial, sólo mío, y muy satisfactorio.
Más tarde ya cerca de Teruel, circulando por una carretera secundaria me crucé en uno de esos maravillosos pueblos con un pastor, su perro y veinticinco o treinta ovejas. Lo saludé con la mano al tiempo que el pastor lo hacía con su bastón.
El rostro rojo, arrugado, envejecido, pero noble en su mirada me llegó al alma.